EQUIBOX por dentro: sol en el stand, iPad, sin señal y un PDF fiel
Por Facundo Campo, desarrollador de cotizadores 3D
En resumen: El cotizador 3D de EQUIBOX se diseñó para el lugar donde se vende: stands al sol, un iPad, exposiciones sin señal. Por eso tiene una cola sin conexión que no duplica contactos, un 3D aliviado para tablets, un modo noche exagerado y un PDF armado con el mismo render que vio el cliente.
Cuando desarrollé el cotizador 3D de EQUIBOX, la fábrica de caballerizas de Berazategui, la mitad de las decisiones no salieron de la tecnología sino del lugar donde se usa: un stand de exposición rural, al sol, con un iPad en la mano y sin señal. Acá las cuento en términos de negocio: qué problema resuelve cada una.
Si buscás la descripción general del sistema (cotizador público, panel de ventas, CRM), está en el caso EQUIBOX. Acá voy a lo que no se ve.
Por qué un cotizador para el campo tiene que funcionar sin señal
En una exposición rural la señal va y viene, y lo peor es cuando parece que anda pero cada pedido tarda un minuto y falla. Un cotizador que depende de internet se cae justo cuando hay gente en el stand, y el dueño del haras está ahí ahora, no mañana.
La decisión fue que el sistema sea una app instalable que funciona completa sin conexión. La aplicación entera queda guardada en el dispositivo, así que el iPad abre el cotizador aunque no haya una sola barra de señal. Desarrollo el tema en general en cotizar sin señal.
Una cola sin conexión que nunca duplica un contacto
Que la app abra sin señal es la parte fácil. Cada cotización se guarda primero en el dispositivo, en una cola local, y cuando vuelve la conexión se envía sola. El problema aparece con la señal intermitente: el iPad manda la cotización, el servidor la recibe, la guarda, pero la respuesta se pierde en el camino. Para el dispositivo, el envío falló. Entonces reintenta. Y el servidor recibe la misma cotización dos veces.
Sin resolver eso, el CRM termina con el mismo cliente cargado dos o tres veces, dos vendedores llamando a la misma persona y reportes que cuentan pedidos que no existen.
La solución es que cada cotización nazca con su propio identificador, generado en el dispositivo, y que la base de datos no acepte dos registros con el mismo. Si llega un reintento de algo que ya se guardó, la base lo reconoce y no lo duplica. El contacto existe una sola vez en el CRM.
Para la fábrica, el seguimiento después de una exposición arranca con una lista limpia, que es lo que hace confiable un CRM para fábricas.
3D fluido en un iPad
Un render con texturas de madera, sombras y luminarias se mueve bien en una computadora; en un iPad puede trabarse. Y un 3D que se traba frente al cliente transmite lo contrario de lo que querés.
Las decisiones que tomé:
- Tope de resolución en pantallas táctiles. Dibujar todos los píxeles de una tablet no se nota a la vista, pero sí en la fluidez.
- Sombras calculadas una sola vez. La caballeriza no se mueve mientras el cliente la gira, así que las sombras no hace falta recalcularlas en cada cuadro.
- Un máximo de luminarias de noche. Cada luz encendida cuesta; hay un tope que alcanza para que el modo noche se vea iluminado sin que el iPad sufra.
- Un límite visual de boxes por grupo que no limita lo que se puede cotizar. Si alguien cotiza una hilera muy larga, el render muestra un tramo representativo, pero el presupuesto lleva la cantidad real. Lo que se ve y lo que se cobra son cosas separadas a propósito.
- Cámara que se reencuadra sola según el tamaño del conjunto. Pasar de 2 boxes a una planta en U no deja la caballeriza cortada fuera de la pantalla.
El criterio general está en por qué un cotizador 3D tiene que andar en el celular: el dispositivo del vendedor y del comprador es el que manda, no el de la oficina.
Un modo noche exagerado a propósito
El cotizador tiene modo día y modo noche. En el modo noche se encienden las luminarias de cada box. Visto en una oficina, parece demasiado: más oscuro y con luces más marcadas de lo realista.
Es intencional. El cotizador se usa en stands al sol, con reflejos en la pantalla. Un modo noche "correcto" se vería, a pleno sol, como una pantalla gris donde no se distingue nada. Exagerado, el contraste aguanta el reflejo y el cliente ve lo que importa: que cada box tiene su luz y cómo queda la caballeriza iluminada.
Es una decisión que no sale de ninguna guía de diseño, sino de pararse en el stand a mirar la pantalla. Con el mismo criterio, la interfaz es neutra, para que el único color sea la madera, y usa una sola tipografía para cargar rápido con poca señal.
Un backend público, pero cerrado
El cotizador público deja pedir presupuesto sin crear una cuenta, porque pedirle registro a un comprador es perder consultas. Pero un sistema donde cualquiera puede escribir en la base de datos necesita cuidado.
Lo resolví poniendo la seguridad en la base y no solo en la pantalla:
- Reglas de acceso en la propia base de datos. El público solo puede crear un pedido; no puede leer los de otros ni ver precios. Los permisos y las políticas se tratan como dos capas distintas, para que una falla en una no abra todo.
- Límite de pedidos por IP y por dispositivo. Alguien que intente llenar el CRM de pedidos falsos choca contra un tope.
- El mail de aviso se arma en el servidor. Cada cotización dispara un mail automático a la fábrica, pero ese mail se construye del lado del servidor a partir del identificador del pedido. Nadie puede mandar desde afuera un mail con contenido inventado usando el sistema de la fábrica.
Para el dueño: el cotizador está abierto al público y los precios, los clientes y los vendedores siguen siendo privados.
Un PDF que muestra lo que se cotizó
El presupuesto en PDF incluye la vista isométrica y la planta de la caballeriza, tomadas del mismo render que vio el cliente, más las fotos de los accesorios elegidos. Se genera en el navegador como PDF vectorial, así que el texto se lee nítido aunque se imprima o se haga zoom.
La decisión importante es de dónde salen las imágenes. Con fotos de catálogo de caballerizas parecidas, el PDF mostraría otra cantidad de boxes, otra disposición, otras paredes: el cliente firma mirando algo que no es su producto, y la diferencia aparece cuando llega el camión.
Con las vistas tomadas del mismo render, lo que el cliente vio en pantalla, lo que dice el presupuesto y lo que recibe producción son la misma configuración. Es el argumento central de el presupuesto en PDF que se arma solo y de del cotizador a la producción.
Ninguna de estas decisiones aparece en una lista de características. Son respuestas a "¿qué pasa si…?": si se corta la señal, si hay sol, si alguien abusa del formulario, si el PDF no coincide con lo vendido.
El motor 3D que nació en EQUIBOX es el que hoy uso en Estructuras 3D; podés probar el configurador de boxes equinos, que usa la misma geometría. Y si vendés en ferias, en obra o en el campo y querés ver cómo quedaría tu producto, escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a facundocampo100@gmail.com. Lo que ofrezco está en desarrollo de cotizadores 3D.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si se corta internet en medio de una cotización?
La cotización se guarda igual en el dispositivo. Cuando vuelve la señal se envía sola, y como cada una lleva un identificador único creado en el dispositivo, aunque se reintente varias veces queda registrada una sola vez en el CRM.
¿El cotizador 3D de EQUIBOX anda en una tablet?
Sí, se diseñó para usarse en un iPad en exposiciones. Tiene un tope de resolución en pantallas táctiles, sombras calculadas una vez, un máximo de luces en modo noche y una cámara que se reencuadra sola, para que el 3D se mueva fluido.
¿Por qué el modo noche se ve tan oscuro?
Porque se usa en stands al sol. Un modo noche realista, con reflejos en la pantalla, no se distinguiría. Exagerado, el contraste se mantiene y el cliente ve cómo queda la caballeriza con las luces de cada box encendidas.
¿Quién tomó estas decisiones de diseño?
Facundo Campo, que diseñó y programó el sistema completo de EQUIBOX, del render 3D al backend.