Quién es dueño del cotizador 3D: dominio, datos y precios
Por Facundo Campo, desarrollador de cotizadores 3D
En resumen: Antes de encargar un cotizador 3D conviene dejar por escrito a nombre de quién quedan el dominio y el alojamiento, quién es dueño de los datos de los clientes y de la tabla de precios, y qué pasa con todo eso si la relación con el desarrollador termina.
Quién es dueño del cotizador es una pregunta que casi ninguna fábrica hace al principio y que conviene hacer antes de empezar. No es desconfianza: es orden. Un cotizador 3D junta tres cosas que valen mucho para tu empresa —tu dominio, los datos de tus clientes y tus precios— y lo sano es que quede claro desde el primer día a nombre de quién está cada una y qué pasa si algún día cambiás de proveedor.
Por qué importa más en un cotizador que en una web común
Una web institucional muestra quién sos. Un cotizador hace algo más delicado: recibe consultas con nombre, teléfono y ubicación del cliente, guarda lo que cada uno configuró, y en muchos casos tiene adentro la lógica con la que la fábrica calcula sus precios. Eso último es casi el secreto comercial de una metalúrgica: cuánto cobra el pórtico, cuánto el metro de chapa, cuánto suma el portón.
Por eso no alcanza con "el desarrollador lo publica y listo". Conviene saber dónde vive cada parte.
Las cinco cosas que conviene dejar claras
- El dominio. Lo más sano es que el cotizador viva en un dominio de la fábrica, por ejemplo un subdominio como `cotizador.tufabrica.com`. Así, cualquier enlace que circule por WhatsApp, en una tarjeta o en un anuncio es tuyo. El cotizador de EQUIBOX, por ejemplo, está publicado en un subdominio del dominio de la propia fábrica.
- El alojamiento. Dónde corre el sistema y a nombre de quién está la cuenta. Hay distintas formas de resolverlo y ninguna es la única correcta, pero tiene que estar escrito.
- Los datos de los clientes. Las consultas, los contactos y las cotizaciones son de la fábrica. Conviene acordar que se puedan exportar en un formato común (una planilla, por ejemplo) cuando la fábrica lo pida.
- La tabla de precios. Los valores los carga y los cambia la fábrica. Nadie de afuera debería necesitar tocarlos, y nadie de afuera debería usarlos para otra cosa.
- Qué pasa si la relación termina. Qué se entrega, en qué formato y cómo se hace la transición. Es la conversación más incómoda y la más útil.
Si algo de esto toca temas legales o de protección de datos, consultalo con un profesional de tu país: acá hablo de orden comercial, no de asesoramiento legal.
Los datos de tus clientes son tuyos
Un cotizador público trae consultas que antes no llegaban, o que llegaban como "¿precio?". Ahora llegan con medidas, opciones y una imagen. Con el tiempo, esa base dice mucho: qué zonas consultan más, qué productos piden, qué vendedor cierra qué.
Esa información es de la fábrica. Si hay un CRM para vendedores, como el que tiene EQUIBOX con estados, próximos contactos y cobranzas, lo que se carga ahí es parte del negocio de la fábrica. En CRM para fábricas cuento cómo se organiza ese seguimiento.
El precio, protegido y en tus manos
Hay dos decisiones distintas que a veces se mezclan: si el precio se muestra al público y quién lo maneja.
- Que se muestre o no es una decisión comercial. Muchas fábricas prefieren que el público vea el 3D sin precio y que el precio aparezca solo con sesión de vendedor. Lo explico en precios protegidos en un cotizador.
- Quién lo maneja tendría que ser siempre la fábrica, desde una tabla administrable. Si cada cambio de precio pasa por el desarrollador, la fábrica pierde autonomía justo en lo que más se mueve.
Qué es de la fábrica y qué es del desarrollador
Acá conviene ser honesto, porque es donde se generan malentendidos. En un cotizador a medida hay cosas que son claramente de la fábrica: su marca, su dominio, sus datos, sus precios, sus fotos, sus reglas constructivas. Y hay herramientas de base que el desarrollador usa en todos sus proyectos y que no se "venden" con cada uno.
En mi caso, los cotizadores se desarrollan sobre un motor propio que genera estructuras desde reglas. Ese motor es lo que me permite no empezar de cero con cada fábrica. Lo que es de tu producto —tus reglas, tus piezas, tus precios, tu información— se acuerda por escrito en cada proyecto, junto con qué se entrega y cómo. Lo importante es que lo hablemos antes, no después.
En qué preguntarle a un desarrollador de configuradores hay una lista de preguntas para hacerle a cualquier proveedor, conmigo o con otro.
Una lista corta para llevar a la primera charla
- ¿En qué dominio va a estar publicado?
- ¿A nombre de quién está el alojamiento?
- ¿Puedo exportar mis consultas y cotizaciones cuando quiera?
- ¿Quién cambia los precios y cómo?
- ¿Qué me entregan si decido terminar la relación?
- ¿Cómo se manejan los cambios y productos nuevos después de publicar? (Lo cuento en mantenimiento de un cotizador 3D.)
Si el proveedor contesta todo esto con claridad, vas bien. Si esquiva alguna, preguntá de nuevo.
Soy Facundo Campo, desarrollador de cotizadores y configuradores 3D, y trabajo de forma remota desde Quilmes. Estas preguntas las contesto en la primera charla, antes de que haya que decidir nada. Si querés hacerlas, escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a facundocampo100@gmail.com, o mirá cómo es el desarrollo de cotizadores 3D.
Preguntas frecuentes
¿El cotizador puede estar en el dominio de mi fábrica?
Sí, y es lo recomendable. Puede vivir en un subdominio propio o integrarse a la web que ya tenés, de forma que todos los enlaces que circulan sean de tu marca.
¿De quién son los datos de los clientes que llegan por el cotizador?
De la fábrica. Las consultas, contactos y cotizaciones son parte de tu negocio, y conviene acordar desde el principio que se puedan exportar cuando lo necesites.
¿El desarrollador puede ver mis precios?
Mientras desarrolla y prueba la lógica de precio, trabaja con tus valores o con valores de ejemplo. Una vez publicado, los precios los carga y los cambia la fábrica desde su tabla. Si te preocupa, se puede acordar trabajar con valores de prueba.
¿Esto reemplaza un contrato?
No. Es una lista de temas para ordenar la conversación. Lo que se acuerde conviene dejarlo por escrito y, si tenés dudas legales o de datos personales, consultarlo con un profesional de tu país.