Estructuras 3Dpor Facundo Campo ESEN Pedir el mío

Cotizador 3D en varios idiomas y con metros o pies para exportar

Por , desarrollador de cotizadores 3D

Galpón metálico de pórticos reticulados con zócalo de bloque, chapa blanca, techo rojo teja y portón corredizo abierto, armado en el configurador 3D de Estructuras 3D
Galpón de 18 × 30 m con zócalo de bloque y portón corredizo, armado en el configurador 3D de galpones y tinglados.

En resumen: Un cotizador 3D en varios idiomas adapta textos, unidades, medidas estándar, moneda y vocabulario del rubro al país del comprador, para que una fábrica pueda vender afuera con la misma herramienta y las mismas reglas constructivas.

Un cotizador 3D en varios idiomas es el mismo configurador de tu producto, con las mismas reglas constructivas, pero hablándole a cada comprador en su idioma, con sus unidades (metros o pies), su moneda y las palabras que usa en su rubro. Si tu fábrica quiere vender afuera, traducir los botones es la parte fácil; lo que define si sirve es todo lo demás.

Por qué no alcanza con traducir los textos

Imaginá una metalúrgica de Rosario que vende galpones y quiere empezar a cotizar en Uruguay, en Chile y, más adelante, en Estados Unidos. Con un cotizador solo en español pasan tres cosas:

  • El comprador uruguayo lo entiende, pero el chileno busca "galpón" y también "nave" o "bodega", y en la pantalla dice "tinglado", que allá no siempre se usa.
  • El comprador de Estados Unidos no piensa en metros. Piensa en un metal building de 30 × 40 pies con 12 pies de alero, y una pantalla que le pide "luz en metros" lo hace hacer cuentas antes de decidir.
  • Los números se escriben distinto: en Argentina el decimal es con coma y en Estados Unidos con punto. Un "7,5" mal leído es un error de presupuesto.

Por eso, cuando hablo de un cotizador en varios idiomas, hablo de cuatro capas: los textos, las unidades, la moneda y el vocabulario. Las cuatro se resuelven en el desarrollo, y ninguna toca las reglas de cómo se arma tu producto.

Metros o pies: el tema que más se subestima

Convertir unidades parece una multiplicación, y no lo es. Una fábrica argentina trabaja con medidas redondas en metros: 12 × 24, 18 × 30, separación de pórticos de 5 o 6 m. Si a esas medidas solo las convertís a pies, el comprador estadounidense ve un galpón de 59 × 98 pies, que no se parece a nada de lo que está acostumbrado a pedir. Allá las medidas habituales van de 10 en 10 o de 5 en 5 pies.

Hay dos caminos, y conviene decidirlo antes de empezar:

  1. Mostrar las mismas medidas convertidas, redondeadas, cuando el producto se fabrica igual para todos los mercados. Es lo más simple y sirve para módulos, boxes o casas con medidas fijas.
  2. Tener una lista de medidas por mercado, cuando la fábrica está dispuesta a producir en pies para ese país. El 3D se genera igual desde las reglas, porque al motor no le importa si el ancho vino de "9 m" o de "30 ft".

Lo que no conviene es mezclar: que el comprador elija en pies y que producción reciba un número en metros con decimales que nadie pidió. La configuración que llega al taller tiene que estar en las unidades con las que el taller trabaja, aunque el comprador la haya armado en otras. Lo explico más en del cotizador a la producción.

La moneda y el precio en cada país

Si tu cotizador muestra precio, el idioma arrastra la moneda. Un cotizador para Chile en pesos argentinos no sirve, y uno en dólares para Uruguay puede servir o no, según cómo venda tu fábrica allá. La tabla de precios puede tener una columna por mercado, con su moneda, el flete hasta ese destino y el margen que definas para cada uno.

Esto se arma como parte del desarrollo a medida y lo maneja la fábrica, sin llamar a un programador para cambiar un valor. Si ya cotizás en dos monedas en Argentina, el razonamiento es el mismo que en cotizar en dólares y en pesos, solo que con un país más.

El vocabulario del rubro, país por país

Cada mercado tiene sus palabras, y el comprador desconfía de la pantalla que no las usa:

  • En México se dice "nave industrial" y "lámina"; en Argentina, "galpón" y "chapa".
  • En Colombia, "bodega" y "cubierta".
  • En Estados Unidos, pole barn, carport o metal building son productos distintos, no sinónimos.
  • En el Reino Unido, un garden room no es un shed, aunque los dos vayan en el fondo de la casa.

Por eso no traduzco palabra por palabra. Para el inglés escribo directo en inglés, pensando en cómo lo diría el comprador de allá, y la fábrica revisa los términos de su producto, porque es la que sabe cómo lo llaman sus clientes. Para otros idiomas, lo ideal es que alguien que hable ese idioma y conozca el rubro revise los textos antes de publicar.

Qué hay hoy y qué se desarrolla a medida

El sitio de Estructuras 3D y sus tres configuradores públicos ya están en español y en inglés: galpones y tinglados, viviendas prefabricadas y boxes equinos. Podés abrir cualquiera en español o en inglés y ver que la interfaz cambia pero el modelo es el mismo.

Lo que es propio de cada fábrica se desarrolla a medida: sumar otro idioma (portugués para Brasil, por ejemplo), mostrar pies y pulgadas, tener medidas estándar por mercado, precios en otra moneda y el presupuesto en PDF en el idioma del comprador. Todo sale de la misma configuración y de las mismas reglas constructivas, así que no tenés un cotizador por país que mantener por separado.

Cómo encarar el primer mercado de afuera

Si nunca vendiste afuera con un cotizador, no hace falta salir a cinco países a la vez. Un orden razonable:

  1. Elegí un mercado donde ya tengas consultas o un distribuidor.
  2. Definí si vas a fabricar con las mismas medidas o con medidas propias para ese país.
  3. Juntá las palabras que usan tus compradores de allá: mails, mensajes, presupuestos que ya mandaste.
  4. Probá el cotizador con alguien de ese país antes de anunciarlo.

Para lo comercial, en exportar con un configurador 3D cuento cómo cambia la venta cuando el comprador no puede ir a ver la fábrica.

Soy Facundo Campo, desarrollador de software de Quilmes, y trabajo en español y en inglés con fábricas de cualquier país, por videollamada y con entregas por enlace para probar en el navegador. Si querés ver cómo quedaría tu producto en otro idioma o con otras unidades, escribime por WhatsApp o por mail, o mirá cómo funciona el desarrollo de cotizadores 3D.

Preguntas frecuentes

¿El comprador puede elegir el idioma o lo elige la fábrica?

Se puede hacer de las dos formas. Lo común es que el cotizador abra en el idioma del sitio donde está embebido y tenga un selector para cambiarlo. Cómo se resuelve en tu caso se define en el desarrollo.

¿Se pueden mostrar metros y pies a la vez?

Sí, se puede desarrollar un selector de unidades o mostrar las dos medidas juntas. Lo importante es que producción reciba siempre la configuración en las unidades con las que fabrica.

¿Hace falta un cotizador distinto para cada país?

No. Es un solo cotizador con las mismas reglas del producto y distintos textos, unidades, monedas y tablas de precios por mercado. Cuando cambiás una regla, cambia para todos.

¿Quién escribe los textos en otros idiomas?

Los textos en inglés los escribo yo, directo en inglés. Los términos técnicos de tu producto los revisa la fábrica, y para otros idiomas conviene que los revise alguien nativo que conozca el rubro.

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