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Cómo se desarrolla un cotizador 3D, etapa por etapa, desde la fábrica

Por , desarrollador de cotizadores 3D

Galpón con zócalo de ladrillo visto colorado, pilastras, chapa negra y portón corredizo abierto, en 3D
Ladrillo visto hasta 2,2 m con chapa negra arriba y el portón abierto del todo.

En resumen: El desarrollo de un cotizador 3D a medida avanza en cuatro etapas: relevamiento del catálogo y las reglas, un primer modelo 3D navegable para validar, la carga de la lógica de precio y las integraciones, y la publicación con la fábrica administrando sus precios.

Un cotizador 3D a medida se desarrolla en cuatro etapas: primero se releva el catálogo y las reglas, después se entrega un modelo 3D navegable para que la fábrica lo valide, luego se suma el precio y las integraciones, y al final se publica. En cada etapa la fábrica manda algo, aprueba algo y recibe algo concreto para probar. Acá lo cuento desde ese lado, que es el que le importa a quien encarga el proyecto.

Antes de empezar: una charla y un alcance

Todo arranca con una conversación sobre cómo vende hoy la fábrica. Quién cotiza, cuánto tarda, por dónde entran las consultas, dónde se equivocan. Con eso se define qué entra en la primera versión y qué queda para después.

  • Qué manda la fábrica: lo que tenga. Catálogo, fotos de obras, una planilla, algunos presupuestos viejos.
  • Qué recibe: un alcance escrito y un presupuesto del desarrollo, que se cotiza por proyecto.

Si querés llegar preparado a esa charla, en qué tiene que tener lista una fábrica está la lista.

Etapa 1: catálogo y reglas

Es la etapa menos vistosa y la más importante. Se trata de convertir lo que la fábrica sabe en una descripción precisa del producto: qué piezas lo componen, qué medidas se eligen, entre qué valores, qué opciones existen y qué combinaciones no se pueden fabricar.

Pongamos una metalúrgica que vende galpones. En esta etapa salen preguntas como:

  • ¿La separación entre pórticos la elige el cliente o la define la fábrica según el largo?
  • ¿Hasta qué luz ofrecen alma llena y desde cuál pasan a reticulado?
  • ¿El portón corredizo tiene medidas fijas o se adapta al tramo?
  • ¿Qué colores de chapa trabajan de verdad, no los que figuran en el catálogo del proveedor?
  • Qué manda la fábrica: respuestas. A veces por mail, muchas veces en un audio de WhatsApp desde el taller, que también sirve.
  • Qué aprueba: la lista de parámetros, opciones y reglas, escrita en el idioma del rubro ("ancho (luz)", "cruces de San Andrés", "terminaciones de chapa"), no en el de un programador.
  • Qué recibe: un documento que muchas veces es la primera vez que el criterio de la fábrica está escrito en un solo lugar. Ese mismo documento sirve después para capacitar a un vendedor nuevo. De esto hablo en pasar el conocimiento del dueño a reglas.

Etapa 2: el primer modelo navegable

Acá aparece el 3D. Con las reglas definidas, programo las piezas del producto sobre el motor de Estructuras 3D. Como el motor ya resuelve la luz, la cámara, la interfaz, las vistas y las capas, el trabajo se concentra en lo propio de cada producto: cómo se generan sus piezas a partir de las medidas.

La fábrica recibe un enlace. Lo abre en la computadora o en el celular, y ve su producto: cambia la luz de 18 a 24 metros y mira cómo se reacomodan los pórticos, agrega el portón, saca la cubierta con las capas para ver la estructura.

  • Qué aprueba: que el producto se vea como lo fabrican. Es el momento de decir "la correa no va así", "el zócalo de bloque es más alto", "ese color de chapa está muy claro". Cada corrección se hace en la regla, no en un dibujo, así que se aplica a todas las variantes a la vez. Lo explico en render paramétrico.
  • Qué recibe: algo que ya se puede usar. Nada impide mostrarlo en reuniones antes de que tenga precio: un cliente que ve su galpón girando en la pantalla ya conversa distinto.

Esta etapa suele ser la que más idas y vueltas tiene, y está bien que así sea. Es más barato corregir acá que con el sistema publicado.

Etapa 3: precio e integraciones

Con el producto validado, se monta el cálculo. La lógica de precio se programa a partir de cómo cotiza la fábrica, y los valores que cambian —acero, chapa, madera, mano de obra, flete— quedan en una tabla administrable.

  • Qué manda la fábrica: la planilla de cálculo y tres a cinco presupuestos reales con su configuración.
  • Qué aprueba: que el cotizador dé los mismos números que esos presupuestos. Si da distinto, se busca por qué: a veces es un error del sistema y a veces es un criterio que nunca había estado claro.
  • Qué recibe: acceso a la tabla de precios para cambiarlos sin pedirle nada a nadie. Más sobre esto en cotizar con precios que cambian todos los meses.

En esta etapa también entran las integraciones que se hayan definido en el alcance. En el sistema de EQUIBOX, por ejemplo, fueron el presupuesto PDF con las vistas del render y las fotos de los accesorios, el envío calculado por kilómetro, planes de pago y cupones, el CRM con estados y cobranzas, roles de administrador y vendedor, reportes y el aviso por mail en cada cotización. Cada fábrica elige las suyas.

Etapa 4: publicación

El cotizador se publica en su dirección —puede ser un subdominio de la web de la fábrica, como cotizador.equiboxarg.com— y se integra con la web y con los canales donde entran las consultas.

  • Qué manda la fábrica: acceso al dominio, la lista de vendedores con sus roles y el número de WhatsApp donde van a llegar los pedidos.
  • Qué aprueba: una última prueba completa, idealmente hecha por un vendedor y no por el dueño: armar un producto, cotizarlo, generar el PDF y mandarlo.
  • Qué recibe: el sistema en producción, los usuarios creados y una explicación de qué puede cambiar por su cuenta (precios, opciones activas, vendedores) y qué requiere desarrollo.

Después de publicar

El cotizador no se termina el día que se publica. Aparecen productos nuevos, alguna regla que no se había previsto, un pedido de los vendedores. Lo bueno de un motor paramétrico es que esos cambios se hacen sobre la misma base: sumar un producto es describir sus piezas y sus reglas, no empezar otra vez.

Todo el proceso lo llevo adelante yo, Facundo Campo, desde el relevamiento hasta la puesta en producción, así que la fábrica habla siempre con la misma persona. En cómo trabajo con una fábrica cuento la parte más personal del método. Si estás pensando en encarar un proyecto así, escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a facundocampo100@gmail.com, o mirá el detalle del desarrollo de cotizadores 3D.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto participa la fábrica en el desarrollo?

Mucho al principio, en el relevamiento de reglas y precios, y después en revisiones puntuales de cada avance. No hace falta dedicar a alguien full time, pero sí que alguien responda y decida.

¿Puedo ver el cotizador antes de que esté terminado?

Sí. Desde la segunda etapa la fábrica tiene un enlace con su producto navegable en 3D, y lo puede probar en el celular y mostrar a quien quiera.

¿Qué pasa si una regla cambia después de publicado?

Se cambia la regla y se aplica a todas las configuraciones a la vez, porque el 3D se genera desde esa regla. Los precios, en cambio, los cambia la fábrica directamente en su tabla.

¿Hay que tener la web de la fábrica hecha?

No. El cotizador puede publicarse en su propia dirección y enlazarse desde donde sea: la web, Instagram, un mensaje de WhatsApp.

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