Qué necesito para un cotizador 3D: lo que la fábrica tiene que tener
Por Facundo Campo, desarrollador de cotizadores 3D
En resumen: Para encargar un cotizador 3D, una fábrica necesita tener a mano su catálogo con medidas y opciones, las reglas de qué se puede combinar, la forma en que calcula hoy los precios, ejemplos de presupuestos reales y una persona que pueda validar las decisiones técnicas y comerciales.
Para encargar un cotizador 3D no hace falta tener nada digitalizado ni ordenado como un manual. Hace falta tener claro qué vendés, con qué medidas y opciones, qué combinaciones no se pueden fabricar y cómo calculás el precio hoy, aunque sea en una planilla o en la cabeza del dueño. Y una persona que pueda decir "sí, así se construye" cuando aparezca una duda.
Lo que no hace falta
Vale aclararlo primero, porque muchas fábricas postergan el proyecto pensando que tienen que "ordenarse" antes.
No necesitás planos en CAD de cada variante. No necesitás modelos 3D. No necesitás un sistema de gestión ni un catálogo diseñado. No necesitás tener la web hecha.
Lo habitual en una pyme del rubro es arrancar con una mezcla de catálogo en PDF, fotos de obras terminadas, una planilla de Excel que armó el dueño hace años y presupuestos viejos mandados por WhatsApp. Con eso alcanza para empezar. Parte del trabajo de desarrollar el cotizador es justamente ordenar ese material.
1. El catálogo, aunque sea informal
Lo primero es saber qué productos entran en el cotizador. Para cada uno:
- Qué medidas se eligen y entre qué valores. En un galpón: luz de 6 a 40 metros, largo, altura de alero, pendiente. En boxes equinos: cantidad de boxes y medida de cada uno (3 × 3, 3,5 × 3,5, 4 × 4).
- Con qué pasos se mueven. ¿El largo va de metro en metro o de a tramos entre pórticos? ¿La casa se arma por ambientes o por modelos cerrados?
- Qué opciones hay. Tipos de cerramiento, aberturas, colores, revestimientos, accesorios.
Si no está escrito en ningún lado, no pasa nada. Una charla de una hora con quien cotiza hoy suele alcanzar para una primera versión de esta lista.
2. Las reglas: qué se puede y qué no
Esta es la parte que más vale y la que menos está escrita. Son las cosas que el dueño sabe y que un vendedor nuevo no. Por ejemplo, frases de este tipo:
- "Un portón de 6 metros no entra con pórticos cada 5."
- "Más de 12 boxes en hilera lleva otra viga."
- "El segundo piso solo va sobre ciertos módulos."
- "Con pendiente menor al 10 % no recomendamos esa chapa."
Conviene ir anotándolas a medida que aparecen en la semana. Cada vez que alguien en la fábrica dice "eso no se puede" o "eso lleva otra cosa", hay una regla. Si querés profundizar, en pasar el conocimiento del dueño a reglas cuento cómo se convierten en software sin perder lo a medida.
3. Cómo se calcula el precio hoy
No importa si el cálculo es prolijo o un poco artesanal; importa conocerlo tal cual es. Lo que ayuda:
- La planilla que se usa, aunque esté llena de fórmulas raras.
- Tres a cinco presupuestos reales, con la configuración y el precio final. Sirven para verificar que el cotizador da lo mismo que daría el dueño.
- Qué se cobra aparte: flete, montaje, platea, ingeniería.
- Qué cambia seguido: acero, chapa, madera, mano de obra. Esos valores van a vivir en una tabla que la fábrica administra.
- Cómo se manejan descuentos y financiación.
Un detalle práctico: si hoy hay dos personas que cotizan y no llegan al mismo número para el mismo galpón, eso va a salir a la luz. Es bueno que salga. El cotizador obliga a decidir un criterio, y eso solo ya corrige muchos errores de presupuesto.
4. Fotos, colores y materiales
Para que el 3D se parezca a lo que fabricás, sirven fotos de obras terminadas, la carta de colores de chapa que ofrecés, muestras o fotos de las maderas, los revestimientos y los accesorios. Si tenés fotos de accesorios sueltos —bebederos, comederos, herrajes—, también: en EQUIBOX, por ejemplo, las fotos de los accesorios elegidos van en el presupuesto PDF junto con las vistas del render.
5. Qué querés que pase después de la configuración
Esta pregunta define el alcance más que cualquier otra. Cuando el cliente terminó de armar su producto, ¿qué tiene que pasar?
- ¿Pide presupuesto por WhatsApp con la configuración armada?
- ¿Ve un precio de referencia en la web?
- ¿Un vendedor recibe un aviso por mail y lo carga en un CRM?
- ¿Se genera un PDF con el render, la planta y el detalle?
- ¿Hay que calcular envío según la localidad?
No hace falta resolver todo de entrada, pero sí saber hacia dónde vas. Cada una de esas cosas es un factor de costo; en cuánto cuesta un cotizador 3D están desglosados.
6. Dónde y cómo lo van a usar
No es lo mismo un cotizador que se usa desde la oficina con buena conexión que uno que va a estar en un iPad en un stand de una exposición rural, al sol y sin señal. Contá dónde vende tu equipo: en la fábrica, en obra, en ferias, por WhatsApp de noche. De eso dependen decisiones como el modo sin conexión o un modo de pantalla que se lea a pleno sol.
7. Una persona que decida
El último requisito es humano. Hace falta alguien —el dueño, el gerente comercial o el jefe de producción— que tenga tiempo para revisar avances y la autoridad para decir "esta regla queda así". Sin esa persona, el proyecto se estira esperando definiciones. Con ella, las etapas avanzan rápido. En cómo se desarrolla un cotizador 3D explico qué se le pide a la fábrica en cada etapa.
Un buen ejercicio antes de la primera charla
Abrí el configurador de galpones y tinglados, el de viviendas prefabricadas o el de boxes equinos, el que más se parezca a lo tuyo, y anotá qué le falta para ser tu producto. Esa lista de diferencias es, prácticamente, el pliego del proyecto.
Yo soy Facundo Campo, y en la primera conversación con una fábrica lo que hago es justamente eso: mirar lo que ya tienen y ver qué hace falta y qué no. Si querés que revisemos tu material, mandámelo por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a facundocampo100@gmail.com, o leé más sobre el desarrollo de cotizadores 3D.
Preguntas frecuentes
¿Necesito planos o modelos 3D de mis productos?
No. El motor genera el 3D desde reglas constructivas, no desde modelos dibujados. Alcanza con medidas, opciones y fotos de referencia; los planos ayudan si existen, pero no son condición.
¿Qué pasa si mis precios están solo en la cabeza del dueño?
Es lo más común. Se reconstruye la lógica a partir de presupuestos reales y de una charla con quien cotiza, y se verifica que el cotizador dé los mismos números antes de publicarlo.
¿Cuánto tiempo de la fábrica lleva el proyecto?
Al principio, unas horas para relevar productos, reglas y precios. Después, revisiones puntuales de cada avance. Lo que más demora un proyecto no es la cantidad de horas, sino esperar respuestas.
¿Puedo arrancar con un solo producto?
Sí, y muchas veces conviene: el producto que más consultas genera. Los demás se suman sobre el mismo motor.