Cuánto cuesta un cotizador 3D: los factores que definen el precio
Por Facundo Campo, desarrollador de cotizadores 3D
En resumen: El costo de desarrollar un cotizador 3D a medida no tiene precio de lista: depende de cuántos productos y variantes tiene la fábrica, cuántas reglas constructivas hay que modelar, cómo se calcula el precio y qué integraciones se suman, como PDF, CRM, envío, financiación o modo sin conexión.
No hay un precio de lista para un cotizador 3D, y desconfiá de quien te dé uno sin haber visto tu producto. El costo depende de cuánto hay que construir: cuántos productos y variantes, cuántas reglas, cómo se calcula el precio y con qué otras cosas se tiene que conectar. Lo que sí se puede hacer es explicar qué mueve el número, para que llegues a la primera charla sabiendo qué preguntar y qué podés dejar para después.
Por qué no hay un número fijo
Dos fábricas pueden decir "quiero un cotizador 3D" y estar pidiendo cosas que no se parecen en nada.
Una metalúrgica de Rafaela que vende tinglados abiertos a dos aguas, con tres colores de chapa y una sola forma de calcular, necesita un producto con pocas reglas y una fórmula de precio clara. Una fábrica de casas prefabricadas que vende por ambientes, con segundo piso, tres revestimientos, galería opcional, y que además quiere CRM de vendedores, financiación y presupuesto en PDF, necesita otro sistema. Los dos son "un cotizador 3D".
Por eso el desarrollo se cotiza por proyecto. Lo que sigue son los factores que, en mi experiencia armando estos sistemas, más pesan.
1. Cuántos productos y cuántas variantes
No es lo mismo un producto con cinco medidas que una línea con cuatro familias distintas. Cada familia tiene sus propias piezas: un galpón tiene pórticos, correas y chapas; una caballeriza tiene boxes, paredes, puertas y cuartos montura; una casa tiene ambientes, muros, aberturas y techo.
Acá hay una buena noticia: con un motor paramétrico, la cantidad de variantes casi no suma costo. Un galpón de 18 × 30 y uno de 24 × 60 salen de las mismas reglas; no se modela cada combinación. Lo que suma es la cantidad de tipos de pieza distintos y de familias de producto. Lo explico en render paramétrico.
2. Cuántas reglas y qué tan finas
Las reglas son lo que hace que el cotizador no permita vender algo que no se puede fabricar. Algunas son simples ("el portón no puede ser más ancho que el tramo entre pórticos") y otras tienen bastante lógica detrás ("si el cerramiento es de ladrillo, el portón lleva otro marco y otra mano de obra").
Cuantas más reglas haya y más dependan unas de otras, más trabajo lleva relevarlas, programarlas y probarlas. Muchas veces la parte más larga del proyecto no es el 3D, es sentarse con el dueño o el jefe de producción a sacar de su cabeza lo que hace de memoria. Sobre eso escribí en pasar el conocimiento del dueño a reglas.
3. Cómo se calcula el precio
Hay fábricas que cotizan por metro cuadrado con algunos adicionales. Otras calculan por kilo de acero, metros de chapa, horas de taller y margen. Otras tienen un precio base por modelo y una lista de extras.
El factor que más pesa acá es que la fábrica pueda administrar sus precios sola. Una tabla de precios editable, con permisos, que recalcule todo cuando sube el acero, cuesta más que dejar los precios fijos en el código. Pero en Argentina, dejar los precios en el código es condenarte a llamar a un programador todos los meses. Lo detallo en cotizar con precios que cambian todos los meses.
4. Integraciones: lo que rodea al cotizador
El cotizador 3D en sí es una parte. Lo que lo rodea muchas veces es igual de grande:
- Presupuesto en PDF con el render de lo que se cotizó, la planta y el detalle.
- CRM de vendedores: estados de cada cliente, próximos contactos, cobranzas, roles de administrador y vendedor.
- Envío calculado, por ejemplo por kilómetro desde la fábrica.
- Financiación: planes de pago, cuotas, cupones de descuento.
- Pedido por WhatsApp con la configuración armada.
- Integración con la web de la fábrica.
- Avisos por mail cuando entra una cotización.
En el sistema que desarrollé para EQUIBOX, todo eso existe y se usa: envío por kilómetro, planes de pago, CRM con cobranzas, reportes y aviso automático por mail. No hace falta todo desde el día uno. Una forma razonable de controlar el costo es arrancar con el cotizador y el PDF, y sumar el resto por etapas.
5. Modo sin conexión
Si tus vendedores trabajan en exposiciones rurales, en obras o en el campo, el cotizador tiene que funcionar sin señal: guardar las cotizaciones en el dispositivo y sincronizarlas cuando vuelve la conexión, sin duplicar contactos. Eso es trabajo extra, real, y solo vale la pena si lo vas a usar. Lo cuento en cotizar sin señal.
6. Diseño y nivel de detalle visual
Un 3D funcional, claro y que ande fluido en un celular de gama media es una cosa. Texturas de madera reales, modo día y noche, iluminación interior, mobiliario y vistas pensadas para el material de marketing es otra. Todo eso se puede hacer, pero cada nivel de detalle tiene su costo, y también su costo en rendimiento en el celular. Mi recomendación habitual es priorizar que se entienda y que ande rápido; lo vistoso se suma donde ayuda a vender.
7. Mantenimiento y cambios futuros
Después de publicado, el cotizador va a necesitar cosas: un producto nuevo, una opción que se agrega, un ajuste en una regla. Conviene hablar desde el principio cómo se van a manejar esos cambios y qué podés hacer vos sin depender de nadie (precios, textos, activar o desactivar opciones) y qué requiere desarrollo.
Acá también influye el motor. Los rubros de Estructuras 3D comparten la misma base —luz, cámara, interfaz, capas— y sumar un producto es describir sus piezas y sus reglas, no arrancar de cero.
Cómo llegar a un presupuesto real
Lo más útil que podés hacer antes de pedir precio es juntar lo que ya tenés: catálogo, planillas de cálculo, presupuestos viejos, planos tipo, la lista de opciones que ofrecés. Con eso, el alcance se define rápido. En qué tiene que tener lista una fábrica está la lista completa.
Soy Facundo Campo y desarrollo cotizadores 3D para fábricas desde Quilmes, de forma remota para todo el país. Diseño y programo todo yo, así que hablás directamente con quien va a hacer el trabajo, y el presupuesto sale de entender tu producto, no de una tabla. Si querés que lo veamos, escribime por WhatsApp al +54 9 11 6193-3176 o a facundocampo100@gmail.com. También podés leer cómo es el desarrollo de cotizadores 3D.
Preguntas frecuentes
¿Hay un precio de lista para un cotizador 3D?
No. Se cotiza por proyecto, según la cantidad de familias de producto, las reglas, la forma de calcular el precio y las integraciones. Dos cotizadores pueden diferir mucho en alcance aunque se llamen igual.
¿Se puede hacer por etapas para no pagar todo junto?
Sí. Es común arrancar con el configurador o el cotizador y el presupuesto en PDF, y sumar después CRM, financiación, envío o modo sin conexión. Si la base está bien hecha, cada etapa se monta sobre la anterior.
¿Qué encarece más un cotizador 3D?
En general, la cantidad de reglas que dependen unas de otras y las integraciones. El 3D en sí, con un motor paramétrico, suele pesar menos de lo que la gente imagina, porque no se modela cada variante.
¿Después voy a depender del programador para cambiar precios?
No debería. Una tabla de precios administrable por la fábrica es parte del alcance que conviene pedir desde el inicio, justamente para que los aumentos no requieran desarrollo.